En las entradas que siguen, que contemplan una situación en clave de proceso, nos vamos a preguntar por esta y otras situaciones semejantes que se dan en nuestra vida y el proceso que puede darse para llegar a vivir esa situación que nos toca.
La situación que te voy a proponer de ejemplo es la situación de pandemia que estamos viviendo. Es una situación que toca a nuestra puerta, a nuestra sociedad, a nuestro mundo, y hemos de situarnos y responder, personalmente sin duda, y socialmente en la medida en que a cada cual corresponde, para que esta situación, que es parte de nuestra vida, la vivamos y no solo la pasemos por encima-nos pase ella a nosotros, como sucede con tantas cosas en la vida.
Lo vamos a ver en cuatro etapas, no porque el proceso conste siempre de estas cuatro etapas. Puede tener más o menos, pero en dichas etapas vamos a ver una secuencia que nos ayudará a leer esta y otras situaciones de nuestra vida en clave de afrontamiento e implicación que nos harán estar más vivas, más vivos.
Venimos al ejemplo de la pandemia que nos va a guiar en nuestro recorrido en clave de proceso.
En principio, cuando sucede algo que nos desborda, lo normal es que nos sintamos desbordados. Cuando sucede esto, la situación que estamos viviendo se experimenta como grande en relación a nosotros, que nos vemos pequeños en relación a ella. Este desbordamiento que te ahoga, te asfixia, te paraliza, nos lleva a reaccionar ante la situación que tenemos que afrontar según los recursos y los modos de ser propios de cada uno (no siempre son nuestros mejores recursos los que empleamos en este punto, sino algunos recursos de entre aquellos de los que disponemos.
Para algunas personas, la reacción va a ser de huida: cierras los ojos a lo que sucede, lo niegas, te esfuerzas en seguir viviendo como lo habías hecho hasta ahora. En otras personas, el intento va a ser controlar la situación, o mejor dicho, intentas controlar lo que puedes de esta situación que, como hemos dicho, desborda: a veces te centrarás en aquellos aspectos concretos que sí puedes controlar como puede ser la higiene en casa o las precauciones atinadas o desmedidas, ignorando aquellos otros aspectos que no están en tu mano; o te centrarás en leer las noticias para hacerte cargo de la situación, buscando y encontrando más motivos de inquietud o un cierto control o incluso despreocupación en lo que dicen o escriben otros, sabiendo más que nadie o sospechando de todo, etc. Te saldrá el victimismo, hacia ti o hacia los demás si tu tendencia es a victimizarte, harás un discurso positivizante si tu tendencia es la de fijarte en lo positivo, darás tu opinión a tiempo y a destiempo si es tu tendencia, si la preocupación o la necesidad de reconocimiento te impulsan a ello, echarás mano del humor o de la complicidad, etc., etc.…
En esta primera etapa, ante eso que experimentamos como temible, cada cual reaccionamos del modo psicológico que nos es propio y priorizamos aquellos aspectos parciales que más tememos o que más asequibles nos resultan, reaccionando al desbordamiento desde ese hecho parcial que atrae o altera nuestra atención.
Hemos puesto el ejemplo de la pandemia, y te ayudará preguntarte si en ti se ha dado esta etapa en la que verte desbordada o desbordado. Esto que te ha podido suceder en relación a la pandemia se da igualmente ante la noticia de un accidente o de un ERTE o de una llamada del médico por un resultado que requiere análisis o…
Una buena noticia, por tanto: cuando este proceso se repite varias veces y aprendemos de él, nuestra reacción ante eso inesperado que nos desborda ya no será la misma respuesta psicológica estereotipada, sino que cuando hemos aprendido a ver eso que nos desborda y nos reconocemos en ello, podemos dar una respuesta más abierta desde ese primer momento en que te experimentas desbordado. No porque la reacción primera sea la más importante, sino porque la evolución en mi modo de responder indica una evolución de mi persona.
Y una mala: también cabe que no aprendamos nada y reaccionemos desde este desbordamiento que nos hace temer cualquier cosa que no sea la vida (bien chiquita) en la que nos manejamos.
Como decíamos en la entrada anterior, lo que estamos ejemplificando con este caso de la pandemia se extiende a multitud de situaciones que vives. La propuesta es que esta etapa del proceso en relación con estas situaciones de la vida te dé luz sobre esas otras situaciones.
Puedes descargarte el audio aquí.
Imagen: Zac Harris, Unsplash
Deja una respuesta