En estos días en que me estoy preguntando sobre el individualismo, se me hace muy claro siempre que el acompañamiento es un modo de combatir la soledad. En el año 2018, Gran Bretaña creó un Ministerio de la Soledad a causa de la importancia que esa realidad de los hombres y mujeres solos tenía ya entonces entre ellos. Esa realidad de la soledad también se hace presente en nuestra cultura, y ahí entra el acompañamiento. No como la propuesta única sino como una de aquellas ofertas que nos ayudan a vivir mejor esta realidad. Es verdad que tu acompañante no resuelve el problema materialmente, porque no va a ser quien esté contigo para salir o hablar una vez y otra, cuando lo necesites. Puede que a veces se dé eso, pero no es lo normal, ni es lo propio del acompañamiento.
Lo que el acompañamiento hace en relación a tu soledad es darte herramientas para aprender a vivirla, que variarán según tus circunstancias, pero que parten de una serie de premisas:
una de ellas, que la soledad no es mala ni buena sino una realidad con la que hay que aprender a vivir y que, enfrentada, nos ayuda a crecer.
Dos, que en la medida en que alguien está luchando a tu lado para que aprendes afrontes lo que te toca -en este caso- la soledad- ya no estás sola, ya no estás solo, desde el momento en que hay una persona a la que le importa estar a tu lado en esa batalla, y eso cambia a veces a la corta y otras a la larga tu forma de estar en la vida.
Tres, que la experiencia del acompañamiento dice que lo malo no es el problema que tienes -sea la soledad, que es de lo que estamos hablando en este caso, u otro aspecto o dimensión vital cualquiera-, sino que lo grave es no vivir. Al estar a tu lado para que enfrentes aquello que te toca vivir, el acompañante te está diciendo de modo elocuente que se puede vivir cualquier cosa… por no hablar de que hay experiencias mucho más dolorosas que la soledad. Afirmar que “hay experiencias más dolorosas que…”, no es motivo para minimizar lo que vivimos, pero nos da perspectiva en cuanto que fijándonos en otros hombres y mujeres que están enfrentando en su vida en situaciones muy difíciles, nos dice que lo mejor de lo humano no es replegarse ante las dificultades sino que nuestra humanidad es capaz de afrontarlas, crecer por y con ellas, llevándonos así a un nuevo nivel.
En estas entradas sobre el acompañamiento te doy pautas que te presentan lo que el acompañamiento es, te animan a que lo busques para tu vida, si crees que te puede ayudar a ti también, a que lo propongas a otros que no lo conozcan y a los que les puede venir bien. También he querido mostrarte de qué maneras el acompañamiento nos ayuda a afrontar el individualismo de nuestra época, sin negarlo y sin dejarse limitar por él. Esta actitud nos hace más humanas, más humanos.
Puedes descargarte el audio aquí.
Imagen: Sasha Freemind, Unsplash
Deja una respuesta