Gina es una mujer que viviendo razonablemente satisfecha de la vida, experimentaba por dentro que no estaba bien encaminada. Lo reconocía porque notaba internamente una sensación de estar construyéndose “ella misma” una vida exitosa cuando su voz interior le decía que lo valioso estaba en otra parte. Solo que Gina no sabía donde estaba eso valioso ni que podía hacer para abrirse a ello.
Alguien le recomendó que empezara un acompañamiento, y Gina empezó por atreverse a explorar aquellos ámbitos de realidad en los que no se sentía tan fuerte, en los que no controlaba… Aunque le daba un cierto vértigo, la vida empezó a abrírsele por ahí. Cuando decimos que se le empezó a abrir la vida no hablamos de que ese abrírsele la vida fuera grato o fácil, sino lo contrario: se dio cuenta de que al trabajo le dedicaba lo mejor de sus energías, y que era la parcela de su vida a la que dedicaba lo mejor de sí. Que cuando hablaba de estar satisfecha de su vida, solo miraba a su trabajo, no había más. Se dio cuenta, además, de que su trabajo, del que se sentía bastante satisfecha, estaba orientado al reconocimiento de los otros, y que no tenía una palabra propia, sino un enorme deseo de reconocimiento del que creía alimentarse. Esto la hizo plantearse el trabajo desde otro lugar, e hizo que al trabajo le diera un espacio menor, lo que ha permitido que empiece a dar atención a sus hijos (¡no los veía!), a su propio interior, a la conexión con el mundo en el que vive, tan rico y tan lleno de llamadas.
No está siendo fácil, porque no en vano ha dedicado al trabajo muchos esfuerzos, muchas energías, mucho de sí. Pero va habiendo frutos por el camino: Gina va encontrando tiempo para cosas que le hacen bien. Está dando tiempo de calidad a su familia, que le vuelve en forma de bendición y de esperanza. Se está abriendo a un Dios más real (ha visto que se relacionaba solamente con su idea de Dios), y ahora no lo ve lejano y ajeno como antes, sino que desea encontrarse con él como amigo. Se está encontrando consigo misma, y empieza a ser un ser humano que aporta al mundo desde sí, y es consciente de sus deseos propios, más hondos, esos con los que quiere responder a la vida que le rodea.
El acompañamiento, que te ayuda a colocar las prioridades en su lugar, está dando mucha vida a Gina.
Igual también te puede ayudar a ti…
Puedes descargarte el audio aquí.
Imagen: PNW Production, Pexels
Deja una respuesta