Ayudo a personas que desean que su vida tenga sabor a Vida. Y como lo hago bien, quiero extender el modo como lo hago a otros acompañantes, a otras personas que también tengan este deseo de acompañar la vida, y la Vida.
A VIVIR SE APRENDE
Vivir la propia vida
En el empeño por vivir, la mayoría de nosotros hemos perdido la vida en sí misma. Y la andamos buscando sin saberlo, en todas las situaciones, en todas las personas que “saben a vida”.
Lo desconcertante que descubrimos es que no es hacia afuera donde encuentras la vida. Cuando vas hacia afuera te das cuenta de que deseas esa vitalidad que a menudo te falta. Pero no es hacia afuera, sino hacia dentro, como la vas a encontrar. Vivir la propia vida tiene que ver con conectar con mis propios deseos, los más profundos, y con mis propios dolores, los más profundos. Tiene que ver con la certeza de que la vida es más que todos ellos. Cuando vuelvo a mi interior, me doy cuenta de que todo lo que soy está clamando por una vida que fui y que deseo volver a ser, pues es lo que soy. Quizá esto te suena un poco raro… ¡hablamos tan poco de ello, que hemos dejado hasta de desearlo! Pero… ¿hay algo que resuena en ti a medida que lees?
Un intensivo de doce semanas para avanzar con firmeza en esta aventura que es la vida.
La última edición de A VIVIR SE APRENDE ha cerrado sus puertas 🙁
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